Una hacienda. Una firma.
Un tequila.
En los Altos de Jalisco, donde la tierra roja respira a más de dos mil metros, el agave azul madura lento, sin prisa. Solo paciencia, oficio y una manera antigua de hacer las cosas, la nuestra.
Cada botella de Hacienda 14 lleva la firma de Daniel Núñez, maestro tequilero, cuarenta años destilando memoria. Una sola firma en cada gota.
Del agave
Ocho años de paciencia bajo el sol de los Altos.
A las manos
El jimador, con coa filada, separa la piña.
Al horno
Cocción lenta en horno de mampostería, tres días.
A tu copa
Servido con respeto. Bebido con tiempo.